Un corralito cercando las entidades bancarias chipriotas y por tanto las posibilidades de la población de dicho país, amenaza con encender la chispa del descontrol y el colapso, que hace ya tiempo que han sumido Grecia en el caos financiero y social. La oportunidad ideal para que Alemania se alce de nuevo como salvadora imponiendo medidas algo salvajes para lo tensa que está la cuerda en lo que va de año.
Tras los impactantes desastres griegos, ahora será Chipre quien tenga que doblar la rodilla e hincarla frente a los mercados europeos, y claro está, frente a Alemania, oportunidad que aprovecho para volver a plantearme una pregunta, ¿Hasta dónde lleva este camino? La Unión Europea tenía como objetivo unificar bajo un único mando en todos los campos a la totalidad de las naciones europeas que a ella pertenecen, pero eso ha quedado en el pasado, ahora son los alemanes los que ponen las reglas, los que deciden cuales son los pasos a seguir, los que llevan el mando, y por tanto, los que someten al resto. Pero desde aquí me parece fácilmente apreciable, que Chipre no es Alemania, como tampoco lo es España, Italia, ni mucho menos Grecia.
La gente parece empezar a entender que los problemas que nos están inundando, van camino de ahogar lo poco que nos queda, de devastarlo todo a su paso, y por supuesto, nuestra clase política no será quién se lo impida, si no quién abra todas las puertas que esto requiera. No muy lejos de aquí, en el Reino Unido, su presidente ya ha dado el aviso de no tolerar mas violaciones a lo pactado, y de salir elegido de nuevo en próximas legislaturas, el sueño de una "unión europea" tendrá que seguir adelante (si es que esto es posible) sin la fuerza británica de su mano. ¿Una agresión? ¿O un ejemplo? Quizá solo sea un aviso para llevar las aguas a su cauce, a lo que realmente es la unidad, y así evitar desastres como los que se está sucediendo en la isla de Chipre.
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